López vs. Lomachenko: Un combate anodino - XXX 69 GRATIS

López vs. Lomachenko: Un combate anodino


Los preliminaristas, bien que lo saben los amantes de la disciplina, son aquellos boxeadores considerados de segundo nivel, dicho esto sin afán de subestimarlos puesto que todos los futuros grandes del cuadrilátero han fungido de tales en sus comienzos, salvo excepciones o, para decirlo en el argot del ambiente de la música popular, son meros “teloneros” que hacen antesala y sirven de marco a las figuras estelares en un evento.

Con las excepciones anotadas que confirman  las reglas, quien hace de preliminarista suele cumplir el papel encomendado de manera discreta, pero al menos distraen a los aficionados aunque, claro, ocurre que en ocasiones se prodigan más aun sobre el ensogado que las propias estrellas y protagonizan combates encendidos que atrapan la atención del espectador.

Todo el rodeo para asentar que no fue precisamente esto último lo que sucedió en el publicitado encuentro del peso ligero entre el ucraniano Vasyl “Hi-Tech” Lomachenko y el estadounidense de origen hondureño, nacido en Nueva York,  Teófimo “El Brooklyn” López, ayer sábado en el salón The Bubble (La Burbuja”) del hotel MGM Grand de Las Vegas, Nevada, y que concluyó con una victoria por decisión unánime para el catracho (coloquial gentilicio con el que se hace alusión a los hondureños), quien así sumó a su faja FIB las de la AMB, CMB y OMB, los 4 organismos que mundialmente controlan el boxeo profesional.

Aquella fue, para decirlo sin más vueltas, una pelea propia de preliminaristas comunes y corrientes, para nada comparable con otras grandes contiendas en el pasado de una división que ha contado entre sus filas a decenas de rutilantes exponentes, de la elevada calidad y dimensión de algunos como el panameño  Roberto “Mano é Piedra” Durán- el mejor 135 libras (61,300 ks) de la historia-, Benny Leonard, Alexis Argüello, Barney Ross, De La Hoya, etc., nómina de élite en la que bien podemos incluir a los venezolanos Ernesto “Gato” España y Edwin “El Inca”” Valero, quienes en su etapa de esplendor también fueron soberanos de la prestigiosa división.

No alcanzamos a ver los 12 asaltos (nos venció el sueño antes de que empezaran las acciones y despertamos azorados y molestos con nosotros mismos), pero en los 7 capítulos que logramos seguir ciertamente no observamos nada especial.

Para nuestro coleto fue una pelea  más bien anodina, sin pasajes de alta emoción, con un Lomachenko-de quien se dice o se decía que es el mejor libra por libra de la actualidad- carente de la enjundia, el vigor y el empuje de otras de sus batallas y, al parecer (quizás nos apresuremos) ya a sus aun tempranos 32 años en el  umbral del inevitable momento del declive.

Medroso, tímido, indeciso, posiblemente precavido en demasía por la probada fama de noqueador de López y sin brillo, el muy promocionado Loma  intercambió golpes de gris rutina, débiles, fríos,  con un rival que tampoco se hizo se notar mucho que digamos.

Los 7 asaltos que vimos nos parecieron de un tenue dominio por parte del europeo por lo que suponemos que López habría sumado mayores méritos en las cinco primeras vueltas que le impulsaron a llevar para su esquina las abiertas puntuaciones de 116-112, 119-109 (¿una paliza?) y 117-111 de los jueces Tim Cheatman, Julie Lederman y Steve Wiesfeld, respectivamente, votación que a posteriori, como era de esperar, fue  acremente cuestionada por el perdedor-votación que al ser leída por el anunciador provocó, como era natural, la euforia del nuevo amo de los 4 cinturones,  y quien festejó el fallo con una vuelta de carnero, como acostumbra,   y que es el primer hondureño, al menos de origen, en adueñarse de una corona mundial lo que hizo el 14 de diciembre del año pasado ante el ghanés Richard Commey por KOT2, vía por la que ha ganado 12 de sus 16 combates y que es hoy el primer peso ligero en la historia con las 4 coronas, simultáneamente.

Es igualmente el más joven, con 23 años, en poseer 4 fajas de su categoría al mismo tiempo

¿Vendrá una II Edición? Posiblemente sí. Pero ya no despertará, con seguridad, iguales o similares expectativas a la del sábado que fue, como hemos dicho, ciertamente decepcionante, apagada.



Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *