Felipe VI exhibe neutralidad frente a la fractura poltica - XXX 69 GRATIS

Felipe VI exhibe neutralidad frente a la fractura poltica


Actualizado

El Rey preside un 12-O marcado el Covid, la guerra partidista y los ataques a la Corona. Pedro Snchez pide unidad y Pablo Casado homenajea al Monarca con un ‘Viva el Rey’.

Felipe VI junto a la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta...

Felipe VI junto a la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofa conversan con Margarita Robles y Pedro Snchez.
CASA DE S. M. EL REY

La fractura protagoniz ayer el acto institucional del 12 de Octubre. El choque entre el Gobierno central y el de la Comunidad de Madrid; los ataques al pacto constitucional -monarqua includa- desde dentro del propio Consejo de Ministros; la guerra partidista sin cuartel y la atribucin de culpas por el zarpazo de la pandemia ocuparon el Patio de Armas del Palacio Real como un invitado ms, tensando los rostros, los saludos y el ambiente. Una celebracin aguada por la ausencia del pueblo y los encontronazos polticos en la que slo la figura del Rey, moderador y rbitro del funcionamiento regular de las instituciones, traslad el mensaje de unidad que la Constitucin le encomienda.

Felipe VI cumpli milimtricamente con su papel. No hubo gesto alguno del Rey que diferenciara a quienes le acusan de maniobrar contra el Ejecutivo o estar secuestrado por la derecha, de quienes le defienden como pieza inseparable del acuerdo constitucional del 78, ni tampoco de los que callan ante los ataques contra la Corona. Ni un solo gesto se permiti el Monarca que pudiera trasladar su opinin, a favor de unos u otros, en el clima turbulento que vive el pas.

La actitud y los mensajes de buena parte de los representantes polticos discurrieron por otros derroteros. Se trataba de dejar clara la posicin propia en el campo de batalla de la poltica nacional.

Unos optaron por la palabra y otros por los gestos. Desde las seales semiencubiertas del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, y la ministra de Igualdad, Irene Montero – con mascarilla reivindicativa el primero y atuendo morado la segunda- en un intento de recordar de nuevo que ellos abogan por la forma de Estado republicana, hasta las declaraciones previas de lderes polticos nacionales y dirigentes autonmicos alimentando el fuego de la divisin.

Ni siquiera se aprovech para limar asperezas la oportunidad que ofrece el protocolo al estipular que el presidente del Gobierno debe aguardar junto a la presidenta de la Comunidad de Madrid y al alcalde de la capital la llegada de los Reyes.

Los minutos de espera slo sirvieron para mostrar un corrillo glacial pese al intento de la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el Jefe del Estado Mayor de la Defensa, Miguel ngel Villaroya, por distender el encuentro. El presidente del Gobierno, Pedro Snchez, y la presidenta madrilea, Isabel Daz Ayuso, no se dirigieron la palabra ms all del obligado cmo ests; muy bien; me alegro. Las espaldas siguen en alto.

Tampoco ayud la distancia que desde el primer minuto establecieron mutuamente los miembros del Gobierno y los representantes de la oposicin. Ni un centmetro se acort la distancia entre unos y otros. Los primeros, en grupo, junto al jefe de gabinete del presidente, Ivn Redondo; los segundos, unos metros ms all, preparados para ocupar sus posiciones en la tribuna de invitados. Sin conexin ni hilo conductor.

Antes del inicio del acto, el lder del PP, Pablo Casado, en un tuit quiso dejar patente su apoyo al Rey a fin de destacar su postura frente a la que exhibe parte del Gobierno: Este ao, ms que nunca, es un orgullo poder decir ‘viva el Rey’. El presidente del Gobierno, tambin en un mensaje en las redes sociales, opt por hacer un llamamiento a la unidad por el bien comn en una Espaa solidaria, abierta y plural.

La lnea de saludos tambin emiti seales de lectura poltica. La vicepresidenta primera, Carmen Calvo, en larga conversacin, de espaldas a Pablo Iglesias, con el presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes. Un asunto les compete a ambos: la renovacin de la cpula judicial, cuya frmula pretende ahora cambiar el Gobierno para superar el bloqueo del PP.

Al lado, el vicepresidente segundo, estrenndose en el 12-O con gesto hurao. Su respuesta al saludo del Jefe del Estado consisti en un levsimo movimiento de cabeza que contrast con la mano en el pecho de la mayora de los ministros del ala socialista. Iglesias ha pedido a los suyos trabajar para acabar con la Monarqua y establecer la Repblica. Los gestos no podan desmentirle.

Una parte de los presidentes autonmicos tambin quiso dejar su impronta en este 12-O atpico y desangelado. As, el valenciano Ximo Puig puso su grano de arena en las diferencias entre el Gobierno y la Comunidad de Madrid a cuenta de la gestin de la pandemia. Puig estableci una velada comparacin entre el nacionalismo identitario cataln y el que l cree percibir ahora en Madrid: Espaa es mucho ms que Madrid, afirm. El procs invisible es tan contraproducente como el procs cataln. Espaa debe ser un espacio de convivencia y de igualdad ms all del esencialismo identitario. Las banderas, si no unen, son smbolos intiles para la convivencia.

Ms institucional se mostr el presidente castellano manchego, Emiliano Garca-Page, para quien el debate no es ni va a ser entre Monarqua y Repblica. En su opinin, el debate de verdad es el que puede haber, dijo, entre los que estamos por el pacto constitucional, por la estabilidad, por la lealtad con lo que decidi el pueblo espaol, por la normalidad democrtica, o los que cifran sus expectativas polticas en poner todo patas arriba.

El andaluz, Juanma Moreno, prefiri apuntar a quienes considera cnicos, en alusin a los ministros de Unidas Podemos, que cargan contra el Rey pero acuden a los actos de la Fiesta Nacional. Una celebracin que, como viene siendo habitual, no cont con la presencia de los presidentes cataln y vasco. Ambos encuentran as la manera de demostrar su rechazo a la unidad del Estado y al Rey como smbolo de la misma.

Conforme a los criterios de

The Trust Project

Saber más



Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *